viernes, 2 de febrero de 2018

ESCUCHA


*Escucha: *
Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”. (Salmos 23:4)
*Piensa: *
Sombra de Muerte: Es símbolo de Profunda tiniebla, Lugar de muerte. Y en contra parte a eso dice: No temeré mal alguno: Mal acá es: Infelicidad, algo desagradable, lo peor, miseria, calamidad, o adversidad.
¿Cuál es la razón de tal seguridad?  Tú estarás conmigo. Presencia. Dios ha dicho: “No te dejaré ni te desampararé” “Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”.
Un genuino padre jamás abandonará a sus hijos.  Dios jamás nos abandonará, porque él sabe el valor que su presencia tiene en nuestra vida.
Fuimos creados para vivir en compañía. Dios nos creó de esa manera. Y él nos desafiará en algún momento de nuestra frágil y quebradiza existencia a enfrentar el Valle de sombra de muerte en amigos o familiares o en nosotros mismos. En ese desafío no temeremos.  El estará con nosotros.
Su presencia es el más grande regalo que podemos tomar en nuestro corazón. Su presencia cuando lo llena disipa los temores y las angustias.
Hoy podré disfrutar tanto del Desafío de la muerte como de la dulce Presencia Divina.
*Ora: *
“Señor. Qué bueno es saber que tu presencia me sostiene. Tu presencia hoy me desafiará y en ese reto podré palpar tu dulce y eterna presencia. Caminaré con confianza hoy. *Amén*


TEMPLOS


ESCUCHA


*Escucha: *
El peso falso es abominación a Jehová; Mas la pesa cabal le agrada. Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; Mas con los humildes está la sabiduría. (Proverbios 11:1-2)
*Piensa: *
El pasaje bíblico de hoy compara a una persona íntegra con otra cuyas elecciones se basan estrictamente en el interés personal. La una es deshonesta mientras que la otra es justa (v.1). La una es humilde mientras que la otra es soberbia (v.2). La una se libra siendo veraz mientras que la otra queda atrapada en la práctica del engaño. El versículo 3 lleva ambos estilos de vida a su final lógico y concluye: La integridad de los rectos los guiará, más la perversidad de los pérfidos los destruirá
Oswald Chambers, pastor americano, pensaba en mucho más que todos aquellos pasos que decidimos emprender cuando seguimos a Dios, son de vital importancia para cumplir el propósito al que nos ha llamado, en torno a ello decía: Cuidado de aquello de lo que ustedes digan: “Ah, eso no importa gran cosa.” El hecho de que no sea de gran importancia para ustedes puede significar que sí le importa mucho a Dios. No hay nada que sea un asunto ligero en lo que respecta a un hijo de Dios.
La integridad es un poderoso rasgo del carácter que se forma a través de pequeñas decisiones diarias. Algunas veces, hacer lo correcto por amor y por obediencia a Dios puede ocasionar una pérdida inmediata de dinero, de condición social o de oportunidad. Pero a la larga, la integridad nos lleva por el camino de la vida y la libertad, adonde Dios quiere que estemos.
*Ora: *
Señor, Permanece siempre a nuestro lado, dotándonos de conocimiento y experiencia basadas en la verdad, para lograr hacer tu voluntad, agradarte y glorificarte, andando siempre por los caminos de integridad y sabiduría que encontramos en Tu Palabra. *Amén. *

MURALLA CHINA


ESCUCHA


*Escucha: *
Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida (Juan 6:63)
*Piensa: *
La Palabra de Dios es el camino a través del cual, encontrándonos con Nuestro Padre, podemos dar respuesta a cualquier necesidad. Las Escrituras, son vida, son salud, son la muestra del poder del Señor.
Si saturamos nuestro corazón y nuestra mente de la Escritura, estaremos mejor preparados para compartir el amor y la verdad de Dios con nuestros hijos durante las actividades cotidianas. Al guiar con el ejemplo, podemos preparar y animar a los jóvenes a reconocer y a respetar la autoridad y la relevancia de la verdad inmutable de Dios.
Si las palabras de Dios fluyen con naturalidad de nuestro corazón y nuestra boca, podemos dejar un legado sólido de fe para transmitir de generación en generación. Hagámosla efectiva y apliquémosla en nuestra vida, porque ella es medicina para nuestro corazón y espíritu; mientras más la incorporemos a nosotros, más podremos fortalecernos. Empecemos hoy.
*Ora: *
Dios, que la medicina de Tú Palabra supla y llene todas mis necesidades y me ayude a seguir el camino que me has trazado. Permíteme permanecer en ella, de manera que pueda también derramarla en la vida de otros. *Amén*


CERRANDO CIRCULOS


ESCUCHA


*Escucha: *
Ante todo, exhorto a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los que ocupan altos puestos, para que vivamos con tranquilidad y reposo, y en toda piedad y honestidad (1 Timoteo 2:1-2)
*Piensa: *
Estos versículos son claros, ¿cierto? La instrucción es simple y plena, mantener la oración como el pilar fundamental de nuestra vida junto a Dios para recibir dentro de sus tiempos, las maravillosas promesas que sólo él puede brindarnos: paz, regocijo, seguridad, tranquilidad y sobre todas las cosas, vida. Y es que la oración se convierte en una prioridad, en la herramienta indispensable para pedir al Señor su ayuda, pero también para agradecerle las bendiciones que nos otorga.
David fue un hombre de oración, agradecía a Dios con hermosos salmos que eran oraciones escritas, pero también disponía de tal herramienta en situaciones apremiantes, por ejemplo, cuando pensaba pelear contra los filisteos. Antes de emprender la batalla, «David consultó al Señor, diciendo: ¿Iré a atacar a estos filisteos?» (1 Samuel 23:2). El Señor le dio su aprobación. Sin embargo, a los soldados de David le intimidaban las fuerzas enemigas. Entonces, antes de levantarse contra los filisteos, el líder volvió a orar, y Dios prometió darle la victoria (v. 4).
¿Es la oración una guía en nuestra vida o el último recurso cuando surgen problemas? A veces, caemos en el hábito de hacer planes y, después, pedirle a Dios que los bendiga, o solamente oramos en momentos de desesperación. El Señor desea que acudamos a Él en nuestras necesidades, pero también que recordemos que lo precisamos en todo momento (Proverbios 3:5-6).
*Ora: *
Señor, ayúdame a no confiar en mi sabiduría y buscarte en cada situación de la vida, sabiendo que tus caminos y tus planes, son más altos que los míos y me llevarán en cualquier circunstancia, al destino de bien que solo tú puedes brindarme. *Amén. *